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FRÍO

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Si  has tenido frío de niño

tendrás frio el resto de tu vida ( J.José Millas)

 

Es otro y es el mismo:

El helado compañero

de la infancia pobre

Ése que trae en su alforja

memoria de carámbanos

Viene intacto  Puro

Es el de la fría ala

de sábanas ajenas

rozando  

acurrucados sueños

Es el gélido huésped

de los pies

con su voz de hollada

hojarasca…

Es el del relente en el baño

sin parpadeos celestes

en el techo de yeso :

La marea de su regazo

de zarza de rocío

Y con derecho a cocina:

A ese badil atizando

los somnolientos ojos

de un sol de cobre…

Es aquel de la niebla

del paso a nivel

yo solo y de la mano

de una cartera

rozada

de no levantarla

un palmo del suelo

atando

el taconeo de mis dientes

al cálido silbido de vapor

de un veloz hocico de hierro…

Y siempre camino hacia la escuela:

Ésa de la boca

de dragón arrojando

una hoguera helada

entre sus paredes frías

Viene intacto    Puro   

Viene con la manecita

de la muerte

con su vagido de piel de escarcha

desde un capazo  de mimbre

cima de la alharaca

de una niña

con sus días azules contados …

como un destello

de  joyas  frías tiradas

entre los brazos de la nieve

viene  

y con los primeros fríos

Mi helado compañero

de la infancia pobre

Errante  desamparado

inevitable

aunque sólo sea  hoy un destello

un aldabonazo...

viene con la llave

de m tuétano

                      ©Rubén Lapuente

14/10/2017 20:48 rubenlapuente #. RITOS( 10 ) No hay comentarios. Comentar.

RECITAL

20171001120352-recital-poeta-ruben-lapuente-en-madrid-centro-riojano.jpg

El día 10 de Octubre a las 19:00 horas daré un recital de poesía en el salón de la lengua de ese edificio tan hermoso de la foto en la calle Serrano 25 de Madrid, donde se aloja el Centro Riojano. Al finalizar el acto  se servirá una copa de vino de Rioja. La entrada es gratuita. El vino también. Os espero.

                          NIÑA SOLDADO                                                                                       

                        Me llamo Jasmine y soy de Kivu.

Y sólo quiero un trozo de tela

para acarrear a mi bebé.

Me sacaron de la cama con doce años

los mayi-mayi. Me reclutaron.

¿Para quién lucháis? ¿Para qué causa?

Sólo tenía dos dunas en el pecho.

Y en la vagina, si se cerraba,

palos y trozos de botella.

Era un golpe de autoridad

hacernos andar como patos por la aldea

así seríamos más dóciles y sumisas

en la próxima redada

Soldadito niña tienes un marido

Y una racha de viento

negro encima te vuelve

como un árbol con piernas

esperando bajo un cielo

roto de lona

cese el vaivén 

de tu cabeza …

Todas las mañanas

en el andarivel del aire

cruzaba el río

Iba conmigo el agua

para cocinar y cocer la tapioca.

Y me dieron un machete.

Y un gatillo ardiendo.

Y la regla no me venía.

Soldadito niña tienes un marido.

Parí en el monte, a destiempo,

sola, como una gacela.

Y conseguí llegar a mi aldea, a mi casa:

-Tienes un hijo del enemigo.

Tu niño es un estigma.

Has perdido la virtud.

Aquí no te puedes quedar

Vendrían a buscarte.

Ahora estoy en el centro de orientación

Me llamo Jasmine y tengo dieciséis años

Aprenderé a leer, a escribir

para poder trabajar y salir adelante.

Ahora lo único que quiero

es un trozo de tela

para poder cargar a mi bebé,

como hacen las otras mujeres.           

                       ©Rubén Lapuente

(Luvungi  octubre  2006)

 

EL OTOÑO

 

¿El otoño?

Es algo más arriba

Sí  Sí  Por este mismo camino

Pare el coche antes

de llegar a la ermita

Por ahí cerca de un acebo

tiene él su aldaba dorada

Ah pero hoy no llame

que ha dejado

la puerta entreabierta

Anda tan atareado

rociando todo de ámbar

subiendo tanta savia

de topacio a las hojas

que de tanta ida y venida

sólo saldrá a recibirle

en el zaguán

el vaivén de su mecedora

Pero no tenga vergüenza

entre y vístase con su ropa

Tome de su taquilla

su buzo de tímido camaleón

Su pala y su escoba de abanico

écheselas al hombro

Que disfrazado así

de jardinero del otoño

le será más fácil desaparecer

en esa lenta y dulce y bella

agonía amarilla

¿No ha venido a éso?

Ahí todo está muriendo

Todo cae tan milagrosamente

en su lugar exacto

que tan sólo

por si acaso se cruza con él

llore por un ojo

haciendo como que

arrastra esas hojas

que se han salido del camino

Y no se pierda

el lento viaje de ninguna

Todas hágalas suyas

Caen sobredoradas

sobre sus deseos

o sobre sus sueños rotos

Decore el cielo de sus párpados 

con esa estampa

más bella

si la rescata mañana

dibujada

su soledad

o su emoción

o su resol de muerte…

Ah  pero  no se demore mucho

No quiera anclar del todo

el corazón a ese noray

del muelle del otoño

que aquí la belleza en carne viva

acelera ese pequeño temblor

de estar vivo

enfermo de vida

en este rodar silencioso

de los días sin dioses…

¿me entiende?

Cuando salga del bosque

que sea al atardecer

Bajando  

hile de soslayo

los guiños del sol entre las hayas…

Por el camino

su berlina irá dejando

-usted no lo verá-

una estela fatigada de oro”

                          ©Rubén Lapuente

 

LOS PAISAJES DEL RIOJA

 

¿Te gustó el vino que labré

grano a grano de mi viñedo?

¿Lo saboreaste como yo te dije

recordando su paisaje?

Pero no sólo de aquel

que viste desde el altozano

al final del estío

cuando las vides

colmadas de racimos de uva

desfilaban vanidosas sus collares

de pequeños soles

de negra lumbre:

el que tenía la sangre

cansada de belleza

sino también

del otro

el del frío invierno

cuando las desnudas

cepas se retorcían

centinelas de vacíos odres

que la nieve lavaba

con esa soledad y angustia  

de la que sólo pueden salir

curvados sueños

de náufragas duelas de vino:

granadas añadas

de rojo terciopelo

 

¿Y si lo retuviste un momento

en el cuenco de tu boca

le sumergiste además

de su almazuela de coral de otoño

la infinita soledad

helada de su corazón

dormido bajo las cepas?

 

¿Te acordaste?

             ©Rubén Lapuente

01/10/2017 12:03 rubenlapuente #. RITOS( 10 ) No hay comentarios. Comentar.

RECITAL EN MADRID

20170902084855-recital-poeta-ruben-lapuente-en-madrid-centro-riojano.jpg

El día 10 de Octubre a las 19:00 horas daré un recital de poesía en el salón de la lengua de ese edificio tan hermoso de la foto en la calle Serrano 25 de Madrid, donde se aloja el Centro Riojano. Al finalizar el acto  se servirá una copa de vino de Rioja. La entrada es gratuita. El vino también. Os espero.

  

VICTOR JARA

Cuantas veces

de improviso

al pozo de mi memoria

echa Amanda

su balde de tristeza  

y me sube a los labios

su canción

tan dulce y amarga

tan honda en su voz de tierra

que estrecha mi garganta

y muy lentamente

me hace

callar

 

Si hubiera

caído Víctor

de una bala perdida

entrándole mortal

con luz

de arenga de barricada…

Oh  pero le abrieron

y despojaron

en canal

como a una res en el matadero…                  

“A ese cantor de pura mierda

me lo traen para acá”

El espanto    

la saña 

es lo que me dolerá siempre

porque no bastaban

cuarenta y cuatro

heridas de bala

a bocajarro

Antes debía probar el pavor

del chasquido

seco y súbito

del azar

de la ruleta rusa

de un revólver

en la sien

Antes el quebrar  

de sus manos

a culatazos

Que la guitarra

de sus dedos

no disparara más canciones

con metralla:

La que prendían

el pequeño cuarto

oscuro

del labrador

reclamando

surcos de arado

para la cautiva y desnuda  tierra

alambrada

o la del minero

que quería que la flor amarilla

del cobre

la cortaran

sólo manos chilenas

que ansiaban asomarse

a la borda de su largo bello navío

sin que a sus espaldas

siguieran saqueándoles

el porvenir

Su voz era un arsenal  sí

pero de versos

que ponían de pie

el orgullo  la dignidad

 

Y ahora

después de tantos años

que aparezca

un recluta soldado

ya maduro asesino

que confiese

que recibió órdenes de un teniente

que culpa a un comandante

que obedecía a un general

manejado

por ese garante del planeta

que compraba ejércitos

desordenes   voluntades  

pueblos

donde la pobreza

guardaba un saco de harina

como el rico

sus zafiros

no me aliviará nunca

de ese eterno balde de tristeza

que hasta mi garganta

me sube del pozo del recuerdo

Amanda  

¿Te acuerdas?

La de la sonrisa ancha

La de la lluvia en el pelo

 ©Rubén Lapuente

Víctor  Jara fue asesinado el 16 de septiembre de 1973

           Te recuerdo Amanda

  

CLARO DE LUNA

Antes de que amaneciera

se ha levantado

de la cama

Con un pañuelo

de tocado en la cabeza

ha vuelto

para despertarme

 

¡Oh!  Ya ha sucedido

Y aún no quiere

que la mire así

Me enseña

lo que nos anunciaron

lo que duele

lo que derrumba:

mechones

entre los dedos

arrancados

tan sólo

con mesarse los cabellos

 

¡Oh!   No le digas nunca:

Ya lo sabías

¡Oh dios!

Le pasa sólo a ella

Y a nadie más

Y a nadie más

 

Sentada

frente al espejo

viajan mis ojos

por la acrisolada redondez

de su luna nueva

que siguen la corriente

de sus lágrimas

hasta el abra de sus labios

en donde beso

el  “Yo no soy así”  

el  “Yo no soy así”

que susurra

y susurra

Me pide que aderece 

bajo la nuca

el remedo de ondas

que incómoda se ciñe…

 

Y ahora vámonos a la calle  le digo

 

En la luna de los escaparates

la veo cómo se busca

cómo se atusa las hebras

de la bella mentira

cómo ensaya una sonrisa

en cada reflejo…

 

¡Oh  siempre coqueta!

                       ©Rubén Lapuente

               Poema de mi libro “Días de quimio y rosas” 

02/09/2017 08:48 rubenlapuente #. RITOS( 10 ) No hay comentarios. Comentar.

EL GUIÑO

20170820094354-pitonisa-dolor-peniscola-ruben-lapuente.jpg

 

De abrazarnos

tanto mar

salimos del agua

como curados

en salmuera

De tumbados

en su lecho de duna

tatuados

de su  calcomanía

de arena dorada

Y tan empapados de sol

que mirábamos

como desde dentro

de la hoguera de miel

de un topacio

Nos acercamos

al corro del paseo

A la que leía la buenaventura

A la mantera del destino

La empujé       

bromeando  

hacia la pitonisa

la que tomó rauda sus manos

la que echó una mirada

profunda

al vuelo sesgado

de una gaviota

Al adivinarle

el nombre de aquel rucio

que tiraba del  carro

de sus días azules

de sus noches de pavesas

se le pusieron los ojos

redondos

como peces

como platos

sin parpados…

Le adivinó la esquirla

de cristal de una ola

rasgando su vela

Y que si ahora era

juguete del dolor

la línea de la vida

de su mano era larga

como el tren de luz

de un cometa errante

“Oh  espera”

Miró a la gaviota sobre las jarcias

Echó una carta sobre su esperanza

“Te vendrá  de tapadillo

una brisa a envolverte

Muy pronto  

Te cogerá

desprevenida 

en una argucia de la luz

en un escorzo tuyo bellísimo

No   No    No hay milagros

Es cansancio del dolor

de pinchar en hueso

Es tu mascaron de proa en el mar

de las tormentas

de la vida que tiene

los brazos en jarras

que es una escollera 

 Si   mujer   de trenzar  tú el dolor…”

 

Al irnos   

De espaldas volví la cabeza 

de perfil

Que me viera…

                                  ©Rubén Lapuente 

 

20/08/2017 09:43 rubenlapuente #. POEMAS ESCÉNICOS( 20 ) No hay comentarios. Comentar.

LA CALLE LA VENTANA

20170725180424-la-calle-la-ventana-ruben-lapuente.jpg

 

Vino el progreso

a mi calle

Vino con su burbuja

Con su curare

Con su luz

de baratija

Enjambres

de golondrinas

al fulgor del dorado

adobe de babel

vinieron

Anidaron hacinadas bajo estos

aleros de madera

Vino como una

sombra marcial

su zancada

Tomando las aceras

Desviándonos

las miradas

Deshaciéndonos

los rostros…

Vino y  

la vieja calle

deprisa

bajó del altillo la maleta

 

Yo tenía

una ventana frente

a mi balcón

Por ella se asomaba

la mitad de mi mismo

Yo tenía

el rumor del sueño

combado subiendo de una

niña muy adentro

Del portal

cuarenta y tres

ella bajaba

las escaleras

tentando la baranda

a trompicones

hacía su rayo

de luz

del sol de su infancia

cuando la calle

me decía

era un celaje

de guirnaldas

una larga almazuela

de tiza

¿Irme a otra calle?

Volvería siempre aquí

en la nostalgia

o en la tristeza

o en la espera

y tan sólo

con apagar la luz

cerrando los párpados…

Y yo  

no bajé del altillo la maleta

 

Oh pena

que no llegara a tiempo

de ver que en lo que dura

un milagro  barrieran

los coches

alfombraran la calle

plantaran bancos

de madera

y bajaran espigadas estrellas

negras…

Oh pena

que no la mojara una

lluvia de pétalos

blancos de magnolias…

Y era lo poco

que ponían

tan deslumbrante

para lo que teníamos

que parecía

como si todo

fuera de mentira

dibujado

como si todo saliera del polvo

de estrellas

de una varita mágica

Que frente a mi balcón

tenga

su ventana

ya es tener

el mejor rayar del día

Ahora en su mismo cuarto

más apretado que el suyo se asoma

una niña mulata

que siempre deja caer  la roseta

de su regadera o

una cinta amarilla

de su trenza a la calle:

su diaria coartada por

bajar por esas

escaleras

a trompicones

tentando la baranda

hacia este nuevo

sol de su infancia

Por los mismos peldaños

hacia aquel otro sol

tropezaba ella…

que no es nada

que a uno

le ate una ventana o un

rumor de comba

subiendo…

¿Pero no es esa

infancia de abajo la

de mi madre?

¿Y cómo abandonarla?

Si aquí duele

menos el pavor de esa

silueta de tiza

en el patio

cortada

por los alambres

Si aquí la veo

crecer eternamente

hasta que me nazca

                               ©Rubén Lapuente

EL RASILLO DE CAMEROS

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De lejos parece de juguete. De postal de mentira, de tan bello. Como tallado en el claro de una esmeralda: un oasis de encaje de hilos de piedra rosa, si achicas los ojos. Alguien debió despertarse en esa dulce ladera de trinos, y, al alba, apresurarse en colocar la primera piedra, raudo en talar los durmientes de su techumbre, veloz en apilar la sumisa leña al oír la rondalla fría del viento envolviéndole el corazón.

Quería vivir con el ruiseñor en la rama. Con el aire puro del miedo de una corza. Como un marinero subido a la cesta de la gavia del mástil mayor,  mirando la caricia de un océano de agujas verdes que le acolchara la dureza  de la vida.

Luego el tiempo, puso la guinda: el espejo del cuenco del agua del valle del río Iregua, para que le viésemos el velamen rizado de su torso de piedra, para que asomados en cada ventana, pudiéramos, dormidos, soñar bajo sus niñas aguas, sumergiéndonos en esa melancolía de la belleza, la que nos hace ser más serenos, tan íntimos como en la penumbra bajo un sol de mimbre …Y para hacernos  románticos, bajándonos en esa luna de noche sobre el embalse, a esa otra gemela sirena reflejada sobre el agua: navío redondo de plata que nos junta las sienes, que nos flecha de besos, que nos presta la luz de su alcoba … 

Hoy he subido, peldaño a peldaño sus calles de piedra, hasta el balcón de mi casa que abre la vida, y allí me tropecé también con la muerte, pero que, perezosa, miraba, hechizada, tras los cristales…

©Rubén Lapuente

El Rasillo de Cameros

EL COMETA HALEY

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Fue en el 86,  en aquel cielo limpio de la sierra de Cameros en Villoslada y a simple vista. Varios meses siguiéndolo.  Quienes mirábamos  el cielo estrellado con frecuencia. Los que buscábamos planetas en la clara oscuridad o carros o lebreles o arqueros en las constelaciones,  lo ansiábamos. Cada 75 años vuelve y se ve como esa estampa de los reyes magos con el cometa  sobre sus cabezas. El anterior en 1910, la poca contaminación de las ciudades,lo enseñaba tan claro,  que ese escalofrió de plata endemoniado no cupo en la cabeza de aquella mentalidad como si el fin del mundo llegara. Y las crónicas de la época en todo el mundo hablan de suicidios, de miedo, también de belleza, de admiración .Lo más, son dos veces  verlo en una vida: si de niño los viste,  de anciano quizás repitas. Yo al de 2062 ya no llego. Sí,  un día volverá el cometa Halley y ya no estaremos aquí, es cierto, pero nuestros descendientes,  mis hijos,  sí estarán, y ojalá  los hijos de mis hijos, y darán gracias por haber hecho que puedan experimentar lo mismo que nosotros, muchos años atrás.  La vida en sí misma es el cuento de hadas más maravilloso que se pueda contar. Por eso he dejado escrito este poema.

 

Era de noche

En mi pequeño balcón

colgado

de esa dulce ladera

de trinos

En aquel abril

tan limpio de oscuridad

Magullado de números

de papeles  

de oficina

con mi luna redonda de cristal

de espía del cielo…

iba de rama en rama

de cada estrella…

 

De pronto

sobre el alto

granero del agua

como una alada herida luminosa

como una cana melena

rota de viento

apareció el cometa

 

Ese trazo de tiza

atado a su radio

a su vida

Viajero de plata solo

que por primera vez veía

y por última

también

cuando regresara

a mojar su larga cola de lumbre

pero ya

sobre el seco río

del tuétano de mis huesos

me señalaba

lo que en realidad yo era:

tan sólo una breve

mirada en el tiempo…

 

Desde el zaguán

me subiste ese alboroto

de nido de gorriones

en la garganta

de asombro de chiquilla

al llamarme

al verlo…

 

Cada atardecer

de aquellos mágicos días

jóvenes y enamorados

salíamos a robarlo del cielo

a bañarnos

en su indeleble fulgor

 

A tu vuelta

oh cometa viejo amigo

por entre los párpados

de otros ojos

nacidos de nuestro amor

nos asomaremos

                       ©Rubén Lapuente

             Villoslada de Cameros (La Rioja)

             En el 2062 regresará su cola plateada

 

 

09/07/2017 20:56 rubenlapuente #. BREVES MOMENTOS ETERNOS( 23 ) No hay comentarios. Comentar.

SU ESPALDA

20170701091045-su-espalda-ruben-lapuente-todo-el-amor.jpg

 

Hoy se ha dormido

del otro lado

Madrugada de su espalda desnuda

De cada noche

que tuve su cuerpo

recuerdo uno distinto

pero no de su espalda

que detrás suyo oculta

que no la conozco

Su relieve me lo daban mis manos

que la leve luz

me desnuda ahora:

El atlas de su espalda

que sobrevuelo

siguiendo esa larga veta

como de labor de costura ciega

que por un momento

me la devuelve

muñeca de trapo hilvanada

frágil    mortal por primera vez…

E hilando cuatro lunares

ya tengo esa carreta de la aurora

atada a su rucio alegre

que cubro de zagales  de verano

de dehesa  de…

Hay ocelos de topacio naciendo

Tiene rezagadas pecas fugaces

de algún coletazo

de aquel cometa perdido

en la memoria de la noche

de su sangre…

Hasta que rubia de  luz

del trigal de mi infancia

la tengo     Y mía

Su pizarra rosada

en la que escribo estos versos

que se me borrarán

si se da la vuelta…

 

(¡Quieta…!)

Oh  Si se mueve ahora

se romperá la magia

(¡Oh  quieta  quieta…!)

Y me acerco así

casi sobre ella

cerrándole la espalda…

que no se me vuelva…

                      ©Rubén Lapuente

01/07/2017 09:10 rubenlapuente #. DE CORAZONES ( 20 ) No hay comentarios. Comentar.

LA FIEBRE

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Un día cae enferma,  la primera vez.  Y sólo es  la fiebre. Ese incendio en la sangre. Y te da otra dimensión de la vida con ella, de la convivencia que has empezado a compartir. Tan joven, acostada, afiebrada,  llamándote, pidiéndote pequeñas cosas.  Acercándole por primera vez  tu desconocida ternura…

 

Hoy ha caído enferma:

La fiebre:

Ese incendio

nuestro en la sangre

que se apaga a ciegas

Le he puesto

el viejo mercurio

en la axila

y al leérselo

mientras lo agitaba

acurrucada

se ha dado

la media vuelta

 

En brazos la he llevado

a la bañera

y por primera vez

me doy cuenta

que no la desnudo

para el amor

Por vez primera

aunque

sólo sea

por una mano

posándose

en la hoguera de su frente…

soy su muleta

 

Me mira

-oh mujer que aún me idealiza-

creyendo

que no me ofrece nada

y no sabe que también

me gusta verla así

abandonada a mí

débil  y joven

trapo hermoso…

 

Y la abrigo

para el temblor del sueño

entre las sábanas

que ahora el vaivén

de la fiebre

como el mar

empapa de tibieza

abandonando

pequeños tesoros:

labios de ternura nueva…

                        © Rubén Lapuente

de mi libro "todo el amor"

BESOS EN BICICLETA

20170513130205-besos-bicicleta-ruben-lapuente.jpg

Eres joven

mientras vuelas

mientras pedaleas

 

Sentado en el sillín

de la alada bicicleta

suena por detrás

el timbre del manillar

de su corazón

y lírico

vuelves la cabeza

a los besos que te siguen 

al parpadeo del sol

en el mareo de oro de sus piernas

desnudas

 

Dos tumbadas

bicicletas

en la orilla de la alberca

junto

al rebujo de la ropa

caída

acuciada

de empellones de vida

 

Vuelves la cabeza

a los besos que te siguen

entre radios

de ruedas de luz

de tardes de besos en bicicleta

sobre la vida

que sonríe

joven

mientras pedaleas

mientras vuelas

       ©Rubén Lapuente

CRISTO YACENTE

20170410181247-cristo-yacente-ruben-lapuente.jpg

 

Oh Cristo yacente

Subes por mi calle

tu bello dolor

de golpeada carne de madera

Y cómo la oreas

de claveles

de alas de requiebros

de goterones de lágrimas

en ese íntimo escalofrío

de la emoción

profunda

de un barrio

 

Al pararse el paso

el arrebato

de una mano

vuela

a taponarte

un instante sólo

la herida abierta

del costado

como si aún te manase

sangre limpia

 

Oh Cristo yacente

Qué importa

que no crea

que anduvieras en la mar

Que del lodo

de tu saliva

dieras la luz

a unos ojos ciegos

Que sacaras

de un cesto

el ágape

de una multitud

Qué importa

Si subes por mi calle

la emoción pura de la belleza

en su muerte sola

La lírica parábola

de una vida verdadera

en un cuerpo

que me estremece

como si te viera

en el regazo de mirra

de tu madre

muerto

y ensangrentado!

                       ©Rubén Lapuente

 

10/04/2017 18:12 rubenlapuente #. RITOS( 10 ) Hay 1 comentario.

CALCETINES ROJOS

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Subían a la última planta  

En el ascensor

se conjuraron

no esbozar

ni una leve amarga mueca

Estaban allí

por la ventura aquella

de coincidir un día

en un patio con sol de recreo

Avasallando

la habitación blanca

invitaron a su mujer

a deambular un rato

por el largo pasillo

Un cartel de no molesten

lo dejó bailando

el último en cegar la puerta

Dicharacheros

le descubrieron los pies

por si llevaba aún

aquellos pioneros

calcetines rojos

que asomando rebeldes

en la última fila

les señalaron el camino

al descontento 

a su pequeña revolución

Ocupando un trozo de su cama

se rieron de los sueños

que no habían alcanzado

Que tarda uno en aprender

que la felicidad

no hay que ir a buscarla

Que consiste en no tener  

casi deseos     

ni miedos

Manos en su hombro

en su tobillo

manos en sus manos…

Destellos de un trozo de espejo

de la manecita de un niño al sol

hablaban por el nidal

oscuro de sus ojos

Salieron haciendo planes de verse

De no esperar  

a ese trámite de la muerte

para clavar la mirada

en la lluvia del recuerdo

De arrebatarle al tiempo

nuevas horas de oro

                                ©Rubén Lapuente

26/03/2017 11:04 rubenlapuente #. DOLOR ( 21 ) Hay 2 comentarios.

CELESTINAS ROSAS

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Las rosas hacen bien su trabajo

A pesar de que ya no nacen

del corazón de la tierra

De que ya no sufren

para reinar en el rocío

Bajo la toilette de plásticos

ataviadas de rojo terciopelo helado

vienen sajadas de aséptico olor:

Aún no les han cosido

ese misterioso secreto de almizcle

de mujer al desnudarse

que te llegaba al mover tú el aire…

Pero da igual

Para alguna mujer  

cada una guarda una fecha grabada

Un rostro diferente

Vientos de rosa en el calendario

bebe alguna muchacha que conozco

En cambio  para uno

son la mejor herramienta

Sobre todo cuando

hay que pegar un trocito roto

dentro del pecho

Ahí están

Y siempre rojo ramo de rosaleda

si el regazo anda herido

Sacando melindres de luz

de niña madura

Ciegos besos eternos de fin de película…

Son tu alcahueta

La manera de decirla esa palabra

que no sabes por qué no te sale

Como si a estas alturas de la vida

el largo olvido de un te quiero en los labios

sonara a mentira…

Sí    hacen muy bien su trabajo

Ahora que el amor

ya no es aquel incendio

                                © Rubén Lapuente

SIEMPRE HOY

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Soñaba

que la tierra

cansada

de dar vueltas

y vueltas

se detuvo

Conmigo

en la media

mitad

de luz

ahora siempre

Intranquilo

corrí y corrí

a ese otro

medio infinito

de sombra

de noche estrellada

Pero en ese

perpetuo

medio miedo oscuro

angustiado

de tinieblas

busqué al otro

medio infinito  

de añorada luz

del otro lado…

Y sin el cuándo

fue ayer  

sin el cuándo

será mañana

eternamente

iba

y venía solo…

Yo

que ahora era

el tiempo

en el siempre hoy!

             ©Rubén Lapuente

 

LÁGRIMAS DEL CIELO

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Desde el portón entreabierto

el niño

a ratos

asoma la cabeza

Mira el cielo con miedo

Y si extiende

su manecita abierta

no es para pedir

monedas de lluvia

de limosna

 

"¿Cuándo es la hora?

¿Cuándo nos toca?"

 

Estrena  cofrade niño

en su primera semana santa

Antes- sólo un niño

en su sueño sigue viviendo –

ya lo ha sentido

cuatrocientas veces

en cuatrocientos años

en boca del fervor

de sus mayores

que punzan en su espalda

memorias de azahar  

de música  

de mágica luna de parasceve…

Ansía oír:

“Señores, todos por igual,

valientes

Al cielo con él”

Hoy no estrenará lágrimas

su vela encendida

No habrá tachuelas de cera

por las oreadas callejas

Ni mecida de Nazareno

en alas de saeta rota

Hoy no soltará el trono amarras

que en el charco

del cuenco de su mano

redobla el tambor

de la lluvia…

 

Oh demudado capirote

Oh pequeño cofrade del llanto

que no quiere consuelo

que no quiere acabar de llorar…

 

"¿Cuándo es la hora?

¿Cuándo nos toca?"

            ©Rubén Lapuente

04/02/2017 17:48 rubenlapuente #. RITOS( 10 ) Hay 2 comentarios.

TIC TAC

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A  cierta edad

el tiempo

comienza a existir

Te cita un día en la sombra

de un perfil sorprendido

en la pared

o de improviso

en un pliegue no visto

de tu piel

o en la primera

herida

del aliento  

que amas y  respiras…

Y ya es del barrio

de tu bar

de tus besos   

de tu espejo

Ya tiene

la copia de la llave

que abre todo tu mundo:

Un huésped que contrata tu derribo

Menos mal que es

como un zumbido de abeja

que no se queda  

en tu cabeza a charlar

de tu estrella

Menos mal que

quien nos hizo

puso la melodía del tic tac

en su tono justo

que sería insoportable

oírnos el corazón

en el silencio…

Y sentado en tu antesala

espera paciente

que en tu camerino

esa pequeña llama de dolor

lentamente o voraz

florezca terrible

una noche…

A cierta edad

el tiempo

comienza a existir

Y de puertas adentro

ya nunca seremos los mismos

                              ©Rubén Lapuente

 

28/01/2017 22:05 rubenlapuente #. BREVES MOMENTOS ETERNOS( 23 ) No hay comentarios. Comentar.

LA CAFETERA

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                                  Si tocas tu sueño morirá (Pessoa)

Cada mañana

antes de entrar en el agua

le pongo al fuego la vieja cafetera

de aluminio

Y yo no sé

de dónde saca tanto olor

que me coge siempre

al otro lado del espejo

silbando alegre

al son de su bufido…

 

¿Pero de dónde vienes

tan íntimo como un beso aroma?

¿De pisar en el lagar de la noche

 racimos de luna negra?

¿De orear las sábanas mojadas

 de pubis trigueños vienes?

¿Del bronce del otoño

en los hayedos de Cameros?

¿De los ojos azabache de Teresa?

 

Me hueles

a aquella barca en el embalse

con la bancada rota

A madre en el balcón

soplándose los besos

o en la cocina

colando con una media de seda

el café de puchero

Me hueles

a una tarde de lluvia

en un bar

girando lenta del asa de una taza

esperando el desamor…

 

Cualquier día

en cualquier terraza

la vida

se sentará a mi lado

coincidirá conmigo

¿Y quedará algo más en el recuerdo

que un embriagador aroma

de tostada brisa de café?

     

Cuando me siento

a la mesa

disfruto cada mañana

viéndola beberse ese negro cuerpo

que le pongo al fuego

mientras

este lírico tonto de quimeras

como si creyera romperse

ese aroma del sueño de una taza

al bebérsela

como si lo mejor del placer

fuera  sólo su preludio eterno

se desayuna

una dulce y triste manzana

costumbres

Ah pero con aroma de café

                           ©Rubén Lapuente

 

EL VESTIDO DE NOVIA

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                                        a Carmen Sevillano

“Oh más de treinta años

siendo una bagatela en la memoria

Olvidado

Sólo fue para un día de mayo

Para  una promesa

Para un altar

sobre tulipanes blancos

Para un baile

en la glorieta con luna

de mis sueños

Tiene campanadas

Lluvia de azahar

Mi juventud perdida

Me caí en la cama con él

borracha de luces

de burbujas

de viento enamorado

en unos brazos

con labios de versos…

Y lo guardé en una caja

en el altillo

hasta ahora

que al ver Rubén un maniquí

desnudo en un escaparate

de promesas blancas

me dijo:

¿Y si le damos aire a ese escondido

vestido de novia?

Lo saqué de su encierro

De su cárcel de cartón

Desperté a la bella durmiente de adentro

Ni se me ocurrió enfundármelo

que una cuenta también

con sorna el cumpleaños

de cada nueva talla

Y tenía esa humedad amarilla

de la ropa encerrada

Salpicaba   

encaje y organza

y enaguas plisadas de seda 

y una lágrima del tiempo

en la pechera

como una gangrena

bajaba…

Lo puse a remojo en un cuenco con agua

con un puñado de sal

jabón suave

y el jugo de unos limones

Y lo tendí al patio con sol

de este nuevo enero azul tan limpio…

Ahora está donde merece

donde me deslumbra

Y a mi sola

Y al verlo

no siento ninguna herida del tiempo  no

Que basta con un poeta en casa

Que yo con mis cicatrices

cuando le rozo

aún me invita 

muy adentro

a bailar

mi alegría de vivir”

          ©Rubén Lapuente

MUERTE DE UN TERNERO

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Se rezagaba el animal

Buscaba un aparte

un recodo

un remanso

a su pudor

de hembra preñada

Y muy débil se tendió en el pasto

Una bandada de buitres

lo adivinó enseguida

y sobre su grávido vientre

empezaron a tejer

en su lenta

y fingida danza   

un rosario de sangrienta corona

El ternero salió

como un niño

por la gatera

culebreando

con la cabeza entre los brazos

y tan mojado

de cálida oscuridad

que así

arrojado sobre el pasto

parecía el rebujo

del papel

de celofán

de envolver a una estrella

Pero la vaca

acostada

no podía lamerlo

No lo alcanzaba

Erguía la cabeza

La volvía

Empujaba con el cuello

Tiraba de sí

Pero su débil ramalazo

no llegaba a la raíz

de sus pezuñas

Y de ver

cómo su morral de calostros 

se quedaba  

tan solo a un palmo

infinito

del hocico de su cría

oh se le curvaba toda el alma

Alrededor

Apiñados

En comuna

El corro de buitres

enfatizaba con las alas:

Que deberían

acortar los tiempos

Que para no pasar

tanta hambre

deberían dejar

de ser carroñeros

Hacerse antes verdugos

Como esos matarifes

que desde las claraboyas

veían buscarles la yugular

con un cuchillo

que así no se angustia la carne

que así se fragua más despacio…

Y valientes

se lanzaron  primero

a por las mullidas

cuencas de los ojos

del ternero

que desde las tinieblas

miraba el horror

de haber nacido…

                               ©Rubén Lapuente

                                 Llanes (Asturias)

TODO EL AMOR

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El 23de Noviembre a la 19:30 presento en el espacio Santos Ochoa C/Doctores Castroviejo 19 Logroño mi nuevo libro de poemas Todo el amor. Si lo quieres ponme un correo rubenlapuente@gmail.com.Os espero.

 

tú la cumbre

yo el rebeco

tú el rayar del día

yo el rocío

tú la rosa

yo el rapaz del patio

tú el botín del corazón

yo el bandolero

tú adiós de azahares

yo trampero del viento

tú la dehesa sin fin

yo encina en tus ojos

tú quien entorna las sábanas

yo quien se cuela dentro

tú pequeña lumbre de dolor

yo ungüento de besos

yo la ira de algún día

tú la mano en mis labios

 

yo soldado caído

tú la lluvia en mi rostro

 

yo hueco en el lecho

tú la mano dentro 

                                       ©Rubén Lapuente


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