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El cuaderno de poemas de Rubén Lapuente

KAMIKAZE

KAMIKAZE

 

Me brindan una muerte hermosa 

Vendrá a recibirme la gloria 

Fue aquel filo de acero en las palabras 

Aquella arenga que macera la carne

en orgullo  en dignidad   en pureza

Que trasciende la vida y la muerte

El emperador te sueña me dijeron

Y cómo negarme si el valor

de la vida ante el deber

tiene el peso de una pluma

Cómo no dar un paso al frente

si nos están humillando

A la cabeza me he anudado la cinta

de mi patrio sol rojo violento

Oh felicítame madre

como una tierna flor de cerezo caeré

le he dejado escrito

Sobre el mar de aguas de jade tembloroso

éste será el último cielo azul puro que veré

Abajo ya avisto el gigante acorazado

Y en picado mortal como un Ícaro

de plata desciendo esta curvada hoja

de acero de viento divino…

Mil veces mil  trepidante gira la hélice

Oh todo viene hacía mí

como en ancas del vértigo

En la carlinga no cierres los ojos

me dijeron

Que viene a recibirte la gloria

Que todas las flores de cerezo del templo

brillarán para ti

                      ©Rubén Lapuente

Poema publicado en la revista La Fanzine

Foto : Un grupo de pilotos Kamikazes: Jóvenes desbordados por las desgraciadas circunstancias de la guerra(4.615 jóvenes japoneses se inmolaron)

LOS PAISAJES DEL RIOJA

LOS PAISAJES DEL RIOJA

Para el pregón de las fiestas de San Antonio de Pradejón que va dedicado al 50º aniversario de su Bodega Cooperativa  el Ayuntamiento ha elegido mi poema 'Los paisajes del Rioja”

 

¿Te gustó el vino que labré

grano a grano de mi viñedo?

¿Lo saboreaste como yo te dije

recordando su paisaje?

Pero no sólo de aquel

que viste desde el altozano

al final del estío

cuando las vides desfilaban

colmadas de racimos de uva

en sus pámpanos

con esos sus pequeños soles

de negra lumbre:

el que tenía la sangre

cansada de belleza

sino también del otro

el del frío invierno

cuando las desnudas cepas

se retorcían

centinelas de vacíos odres

que la nieve lavaba

con esa soledad y angustia  

de la que sólo pueden salir

curvados sueños

de náufragas duelas de vino:

granadas añadas

de rojo terciopelo

 

¿Y si lo retuviste un momento

en el cuenco de la boca

le sumergiste su vid de coral

de vino púrpura

su helado corazón dormido

bajo las cepas?

 

¿Te acordaste?

                      ©Rubén Lapuente

                      (Pradejón. La Rioja)

Foto Carlos Marín

 

LA ÚLTIMA HORNADA

LA ÚLTIMA HORNADA

Ahora sale la última hornada

Será la última vez que

desde el pescante

de la calesa del viento

se pasee ese largo olor a pan

por las calles de Villanueva

 

Cien años de nieve de harina

en el zaguán de la panadería

y me sorprende ver a José Manuel

atreverse a barrer 

la memoria de todos

como si fuera así de sencillo

desmantelarla

cuando hasta  

en el corazón de las piedras

duerme ese aroma

que nos mantenía vivos

"…aquí sólo nace ya la primavera"

 

Esa hora dorada

Ese camino al obrador

Esa cicatriz de llamas de ramas rotas

Esa caliente hogaza de carne pura

de harina que ahora me envuelve

en una hoja de periódico atrasado…

volcán de lava de trigo al partirla

 

"...ahora atentos a la bocina

a medio día de una furgoneta"

 

Horneada de soledad vendrá

la calesa del viento mañana

Y de tristeza

                                ©Rubén Lapuente

                              Villanueva de Cameros

 

Foto J.M.Barrón  

LOLA Y EL AZAR

LOLA Y EL AZAR

 

Hoy ha roto a llorar

ante los tres hijos de Lola

No la conocían

“Mama últimamente

nos hablaba maravillas de ti”

Fue mucho después

de aquella madrugada

del diez de agosto

dando  a la vez   

las dos

a luz     

Lola trillizos

cuando aquel mismo

despistado azar

arrepentido

regresaría para quedarse

en ese regazo

de vida gemela

de las dos:

Lo primero en aparecer

ahora y siempre

al  mirarse…

“¿Tú eres la de los tres tenores?”

 

El destino

las volvería a citar a las dos

pero esta vez

en el templete

de la plaza

del pecho dormido

con luna de hiena

Pero Lola

sin esa mano sin sueño

Abandonada

como un trapo sucio

Lola sola de cobarde amor huido

Lola bajo el dolor

de la angustia de perderse

"Ya verás Lola cómo puedes

 ¿Otra vez?  ¡Y qué ¡ ¡No te rindas!"

Le decía por el móvil

mirándome a mi sin pestañear…

Inútil decirla que no estaba

para beberse el dolor

de Lola ni de nadie

 “¿No ves que ese miedo

de bestia resentida

recuerda sus sueños de saña

se sabe el camino de regreso?

No ames tanto todo mujer

que todo se muere

 A morro solo se bebe del placer…”

 

Hoy en la sala del velatorio

para que nadie me viera

me he vuelto contra la ventana

al verla romper a llorar

        ©Rubén Lapuente

A la memoria de Lola

A Carmen

VECINITA

VECINITA

Venga vecina

Préstamelo

Que sólo es para una mañana

de domingo

Que no sabes las ganas

que tengo de mandar

a este amuermado

adulto mío

a la esquina

a ver si llueve

Que llevo una eternidad

sin una mano de blancura

Sin un incordio inocente

Sin esa pequeña patria del candor

Oh venga vecina

Que ya ni me acuerdo

de aquel sollozo de hijo dulce

Ni de aquella voz

de corteza de pan

saliendo del  hatillo

de sus  huesos abrazados …

Que quiero sufrir un bombardeo

de su lengua de trapo

Ver la huella de su manecita

en el vidrio empañado del balcón

o su estampa de pájaro ciego

contra la pared

de mi cuarto en penumbra

buscándome a tientas…

Subirme a la espiral

de su sueño despierto

Verme  esa mañana

como viviendo en una  acuarela…

dibujado

Oh venga   ¡Déjamelo!

Que le voy  a devolver

de regalo

el asombro

de la magia de este patán

faquir hambriento

de cuchillos de cocina

del bosque de mi boca en llamas

Y con polvo de estrellas

le encontraré

un doblón de dulce oro negro

en el cofre de su pelo

En sus bolsillos

esas piedras de colores

del río en el que se sumerge

cada noche

Ah  Y si también

vienes tú  vecinita

para cerrarte esa herida

de amor roto    

tengo un   ¡ale hop!

 guardado para ti…

 

 Ahora que aún es olor y luz

de pan de madrugada…

Oh venga vecinita

¡Déjamelo!

                  ©Rubén Lapuente

a Elena García          foto: Guillermo

BORDADA MEMORIA

BORDADA MEMORIA

 

Hoy María

baja a la calle

así

como si de pronto

la tierra diera a luz

una gema

de carne y hueso

tallada

Lento

y minucioso

y palpitante

primer día de María

prendiéndose

en la piel

esa flor recamada

de la memoria charra

que anoche

en la penumbra

iba desenterrando

del arcón del desván:

El jubón de seda negra antigua

Esa noche

del terciopelo

de la falda  

El blanco calado

pañuelo de hombros…

Al trasluz

bajo la lucera

de la luna

miraba

el dengue

con flecos de oro

las dos recamadas

ajorcas

de terciopelo  

de los puños

el mandil de faralá de seda…

y lo veía todo

como del revés

con un color

mortecino

como sucio de tinieblas…

 

Ay  pero al amanecer

Al abrir tan sólo el ventanuco

Al entrar la claridad

bordada

de la memoria…

Todas las prendas

Todos esos tesoros

de joyas frías

en la oscuridad

se encendieron:

el lunario de plata

la labor de realce

en los jardines del aljófar

el carrusel de lentejuelas

girando en la noche del terciopelo

la sangre de oro y plata de los hilos…

Todos se volvieron

luciérnagas

Todo parpadeaba

porque quizás recordaban haber

besado esa misma luz

porque quizás existían

sólo porque despertaban…

 

Una cascada de collares de oro

con veneras colgando

llaman a su pecho

al salir  ya

hacia el son del tamboril 

hacia la herida

dulce

de la gaita charra

hacia la voz de las castañuelas

que hoy María

estrena memoria  

de traje eterno

Y lo baila

en esta plaza

del corazón del mar que aquí

se hizo dehesa…

Lo baila María

Luego  

a la noche

se dejará caer

en la cama

vestida  así

desvelada

aún en los brazos de la tierra

              ©Rubén Lapuente

                     (Vitigudino)

a  María Bernal 

 

JUAN O LA GUBIA MÁGICA

JUAN O LA GUBIA MÁGICA

 

¿Pero y ésto Juan?

¿De dónde sale?

¿De qué gubia mágica?

¿Sólo de una estampa de papel arrugada?

Si esto no se aprende

¿Cómo es que sabían tus manos

lo que no sabían?

Paso los ojos

por ese dios

que has derramado

por la suave madera

y haces que hasta

me abstraiga de quién es

y me vea ahí

bajándole de la cruz

envolviéndole en su sangre

en esa sábana de paño de lino perfumada

y con esa misma delicadeza

que has tallado…

pero Juan

tan sólo

como si descendiera

la emoción pura de la belleza

en su muerte sola…

o en ése su discípulo

que como él

quién no sostendría

en su lento desmayo inconsolable

a esa madre rota

pero ahí quien desfallece

a quien socorro yo ahora

no es a ese vientre

preñado de misterio

sino que es a la mía

la que me derretía

los carámbanos de las sábanas

con una hogaza de cobre

llena de miga de ascuas

de piedras

Y me gusta ese doblado dolor

de la Magdalena

que en sus lágrimas

veo a esa  mujer enamorada…

“la que te espera hasta la aurora

la novia de la flor de la saliva…”

Y para lo abigarrado de la escena

tan íntima…

tan luminoso todo Juan

Y esos rincones de vida escondida

en las bocas de la madera

entre tanta pesada túnica

que una brisa de dolor

tallada en el aire

encarniza

inflama…

 

Y todo ese manojo

de manos detenidas

por donde la rueda lenta de mi dedo

rueda

por dorsos de venas

de savia aún viva

por falanges

como ramitas de nogal…

Hasta doy la vuelta y dejo mi huella

de caricia redonda

en el pequeño barranco

de cada palma…

oh benditos días tuyos Juan

de silencios de madera herida de belleza…

la que te salva a ti de la vida

la que a mí no se me queda en el nogal

y vuela y hiere y besa

              ©Rubén Lapuente

              Fuente el Carnero (Zamora)

A Juan que me abrió la puerta de su casa

y la del cofre de sus tesoros

DÍAS DE QUIMIO Y ROSAS

DÍAS DE QUIMIO Y ROSAS

El día 28 de Octubre  a las 20 horas presento en ese edificio tan hermoso de la foto : el Centro cultural Ibercaja Portales de Logroño  con la Asociación del Cáncer de la Rioja mi libro Días de quimio y rosas. Espero veros. Os dejo tres poemas.El libro lo podeis comprar en librerías por 10€ o poniendome un correo rubenlapuente@gmail.com

 

 CAMELIA SUMERGIDA

 

No basta que tu mano sea su amarre

Que tus brazos sus remos

Que tu espalda su barca

Que tu cuerpo su dique

No basta con el amor

En el océano de este sueño

hay un lejano gañido

que de noche la despierta

Y es que cuando parece

que todo se rehace

otra vez todo se deshace

Otra vez la dentera del box del miércoles:

El sumidero de la frescura

El pesado cielo gris de la boca

Otra vez la lluvia de metal de saliva

Un cansancio eterno de hombros de ameba

que hasta la bata al pie de la cama

le parece tejida con vellones de plomo

No basta el nido de albatros de tu pecho

Otra vez la camelia sumergida

Volver a coser y planchar

los mismos pétalos…

Otra vez falsos sueños de gragea

Estaciones de su cuerpo

como el de esta mañana

de dócil girasol

que no puede negarse a seguir

la suave luz de la vida…

Y se levanta

Y tacha  

Y remacha

con una cruz

en el calendario de la cocina…

Otra  fecha

menos

 

ROSAS DE FEBRERO

 

Uno no sabe si Cupido

también trabaja para quien

respira en otra vida

Para las que miran

desde rendijas tristes

Si brillarán las rosas

bajo el cielo

de una boca en llagas

 

No sé si así

hecha un guiñapo

tendrá regazo para tantos ramos

Ella la garza rosa de la dehesa

La que ha crecido trepando

por los tapiales

del huerto de su casa

y de la mano

de esa debilidad suya

de esa belleza rosa oscura…

 

Un timbre de flores

ya suena en la puerta

"Que yo no puedo. Abre tú"

Una luna de rosaleda en la mirilla…

Y del puerto del diván

ya ha soltado amarras

Ya anda  por ahí buscándolas sitio

Las colgará luego de la penumbra

Y con laca de rocío de aquellos cabellos

las apretará a su nueva larga muerte

para después sembrarlas a voleo

por todos los rincones de la casa…

 

Rosas de la malaventura

De la rabia para mí

Pero rosas de la resistencia para ella

Que son las cartas de amor

que se estrechan entre los brazos

 

¡Que son las rosas de su trinchera!

 

 

CINCO LOBITOS

 

Hay días

que para no gastar vida

casi no habla

¿Cómo estás hoy?

Y me hace un gesto con la mano

como si me cantara

cinco lobitos…

Asomada al balcón

de su cuerpo en llamas

su horizonte sigue siendo

tachar con una cruz

una fecha

en la hoja del calendario

de la cocina

casi ya cerrando el paréntesis

de estos días de otra vida

de esta apisonadora  

del protocolo frío

que tan maleadas muchachas

devuelve

 

Yo ahora

en este tres  dos  uno

de broche final

bromeo y la llamo

miss mundo en horas bajas

o rastrojo hermoso

o trapo de cocina Armani

Pero ayer en el box

intenté vestirme con su fatiga

colarme por la rendija

de sus ojos de mármol

Ser como la hebra del ovillo de su calvario

y se me apareció ese animal

de fondo de miedo del después

el que no te deja subir a la mesa

a bailar

 

Ahora la piel debería volver a erizarse…

Volverse de terciopelo

           ©Rubén Lapuente