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El cuaderno de poemas de Rubén Lapuente

BLANCA MEMORIA

BLANCA MEMORIA

 

Si pierdo la memoria qué pureza (Gimferrer)

 

Qué aguja invisible blande el frío

Qué cálida fogata helada trae

Qué bello martirio de aterido cristal  

Oh esta nieve que te esconde la memoria

Que disfraza de blanco el olvido

Todo este resplandor

floreciendo

en la luz nevada

cómo me salva un momento de la vida

¡Ven! ¡Corre! ¡Corre! ¡Ven!

¡Todo es blancura!

me dices

Y dulcemente asediados

salimos a ese maretazo

de frío en las mejillas

como si a nuestra edad

otra vez naciéramos

como si nuestras huellas

de dioses en la nieve

fueran las primeras de la vida

en la tierra

Y caminando

tú misma te invitas

a buscarme en el bolsillo

de entre nuestras manos

entrelazadas

el nido de la caricia

de la ternura

del alivio en el dolor…

 

Mañana ese joven sol de marzo

se llevará esta pureza

de sueño ciego sin memoria:

el espejo de la nieve en nosotros:

su lisa belleza sin nombres

que nos resucita

                  ©Rubén Lapuente

                  (El Rasillo de Cameros)

  Foto :El Rasillo

DE CUANDO ENTONCES

DE CUANDO ENTONCES

 

De pronto

se estrella contigo

Y como guardas

aún

algo del oro

de cuando entonces

demoras

el soplo

o ese ademán de echarla

con la mano

Dejas que

su vida

te corra por la piel

La oyes tú

como carrerilla

de arrapiezo

por el piso

sus zapatitos negros

como de goma

te taconean

también

la vida

la tuya

detenida

Esa pequeña

escarlata

que

lleva el mismo morral

de siempre

que te pasa veloz

las hojas

del álbum

tan chiquita

y como no tienes

nada verde

ni las venas

son nervios

de hojas tiernas

como las manchas

no son

de su estirpe

como atisba

un desierto

sin ni un oasis

de aviesos

pulgones

deprisa

antes  de que levante

los élitros

la sueñas

como una

herradura

de siete agujeros

como un

trébol

de cuatro hojas

de cuando entonces

de las piedras

florecerían

buenaventuras

Y la soplas

Y no sueltas el hilo de su estela

               ©Rubén Lapuente

LIRIOS DE PIEDRA

LIRIOS DE PIEDRA

 

A veces

hay que darse

un baño

de oscura belleza  

con una pocas

sales de abismo

Y tan sólo con levantar

la mirada

El viejo tramoyista

de atardecer

te descubre

de un jirón

en el cielo

su zafiro azul púrpura

Y así empieza siempre su velada

Hoy tiene

de grandes aliados

a esos dos lirios de piedra

de la Redonda

sobre los que

la manicura del sol

le hace esa larga uña a la luna

y a Venus

la saca de rondalla

vestida

y desnuda

a la vez

de virgen

soleada enagua

Pestañas entreveradas

de luz fugitiva

cansan

a mi niño

antiguo

que se me duerme

con tanto neón

cegador

de las estrellas

Y al dejarme

solo

en vez de luceros

empiezo a ver

derviches de arcilla

o  pavores de corza

en brasas lejanas

Todos los caminos trillados hacia

nunca

Y me veo de polizón

de este planeta:

vermes

en su vientre de greda

Y harto de que

a mis preguntas

las responda siempre el abismo

mejor ya bajo la cabeza

                   ©Rubén Lapuente

Foto : Logroño

CALLE LAUREL

CALLE LAUREL

 

Para ser lunes María

vienes radiante

Ayer pillaste cacho eh?

Menuda crema es esa para el cutis

Que va  que va

De eso brujillo bien poco

Conoces siempre a alguien pero una

está ya muy escamada

Cuéntame  cuéntame  Santa Teresa…

Oye que no es así

Que confundes tiento con témpano

Que sé lo que es enamorarse

Y hasta las trancas

Lo que no sé es si a éste corazón

le cabe otra patada

Y tú me has visto en esta oficina

mas que llorar

Bueno  perdona  perdona

Deja si ya sé que al final eres mi confidente

Si estoy contigo media vida

Lo conocí en la Laurel el sábado

Íbamos en cuadrilla

Echamos unas risas

Y por el tercer vino lo más

la mano en la cintura o en el hombro

Pero ni nos contamos la vida

No es de aquí

trabaja en una farmacia en Burgos

Eh perdona

Pero ése es el amor de tu vida

Uf  Ya me veo de tigre

en los portones del templo

en mi senectud

Tú pasándome el elixir de la eterna virilidad…

Calla tonto

Y nada más

Bueno no

Creo que algo va a suceder

Es que se me presentó el domingo

Y solo

Y nos fuimos a comer

En la mesa sabes lo veía

cómo comía tan despacio

Muy despacio

¿Y?

Para mí es muy importante

ese detalle

¿Cómo?

Que comía despacio

Pero muy despacio

muy tranquilo

igual que yo

Y era como si me sedara

Algo bueno me va a suceder por fin

Que ya tengo unos cuantos tacos

Que ya me toca

Pero al final hubo…

Claro tonto!

©Rubén Lapuente

Foto: calle Laurel de Logroño

ROSA DE CHOCOLATE

ROSA DE CHOCOLATE

 

Una rosa

Sin búcaro

Sin agua

Sin espinas

Sin herida de muerte

Una rosa

de chocolate

de Febrero

Y se la comerá mañana

pétalo a pétalo

o de un bocado

“Ahora

y delante mío”

le diré

Y sé que lo hará

como una niña

golosa

con todos

sus remilgos

 

Aquel día catorce

hace un año

tirada en un diván

Oh malaventura

Su boca era un cielo de llagas

Sus ojos rendijas tristes

Su cuerpo de oro de almiar

un camastro

Mañana

veré su boca desbordada

de oscura marea

espesa de rosa

de albor de la vida otra vez

la que se asalta

como bandolero  

como a esta irresistible

rosa de chocolate!

              ©Rubén Lapuente

NADADORA

NADADORA

 

Nadadora

Segadora del agua

que te ciñe

como

a una piedra

La misma

nacida tantas veces

en otra

distinta

en torno

a esta estrella

que dio la vida

que no sirve para nada

Y nadas

con tus brazos

con el ritmo silencioso

de tus muslos

avanzas

Pero ay

eres

como

una rama rota

medio hundida

merodeando

por su sucia

albufera

Nadadora

que sueñas

con doblar

esa esquina del agua

que no deja

estelas

Adentrarte

en el miedo

a la aventura

de un túnel  

sin luz en la otra boca

con voces que

de pronto

en la oscuridad

callan

Que sueñas

con volverte

náufraga rosa de plata

Que un albatros

se pose

un instante

cansado

sobre

tu espalda

mojada

Que los pescadores

lancen

sus redes

a tus senos de sirena

creyéndolos

dos tesoros

de nácar

Que sueñas

con esa plaza redonda del mar

de un corazón

que te da siempre

a la noche

las gracias

Oh Segadora del agua

Mi nadadora

             ©Rubén Lapuente

Óleo de Marta Aguilar Tenor

MORTAL Y ROSA

MORTAL Y ROSA

 

Sobre mi mesa

me puso Carmen

una rosa

en un vaso de agua

Demasiado pronto

se le cayó

un pétalo

Enseguida otro

le siguió

Yo ya trabajaba

mirándola

de reojo

sorprendido

cuando

cayó otro

Al poco rato

uno más

a plomo

El último

lo sostuve

con la mirada

fija

unos minutos

esperando…

 

Mientras iba solapando

los pétalos

uno a uno

vino mi padre a recordarme

que ver morir

es más duro que morirse

               ©Rubén Lapuente

EL ÁNGEL DEL DOLOR

EL ÁNGEL DEL DOLOR

Mi madre me subía el cuello del abrigo para que empezara a nevar (C.Vallejo)

 

Camino de la calle Santo Tomás

entre hermosos cipreses

Cómo no pararme a contemplar

la desolación de este ángel

si  la muerte siempre le va a doler

Me acercaría a pasarle la mano

sobre sus cabellos

sobre sus rizos de piedra

Pero  ¿Tú me entenderías

si me vieras hacerlo?

¿Mañana no sería yo en tu mirada

o en tus labios aire o murmullo

de poeta enajenado?

Camino de la calle Santo Tomás

siento  sus goterones

como los que yo me apartaba

con las palmas de las manos

cuando un silbido del vértigo

me despertó en el sueño

como un aterrorizado pez

 

Como este dolor infinito

de piedra alada

Sé que el mío tampoco se acabará

o es que el pavor del regazo

de unos huesos rotos

alguna vez dio lirios

 

Camino de la calle Santo Tomás

si te cuento esto

es para que no estalle en mi cabeza

Que aquí me siento

como ese ángel anclado a su dolor

al que quisiera pasarle la mano

sobre sus rizos de piedra

porque como a él

la muerte me va a doler a mí

siempre  siempre  siempre…

©Rubén Lapuente

Foto: cementerio municipal de Logroño